El desarrollo gráfico en niños es algo que se aprende de forma progresiva, a base de práctica a lo largo de las diferentes etapas de la vida.

En el Curso en Psicomotricidad y Neuromotricidad de UNIR conocerás a fondo qué es la grafomotricidad y cómo se desarrolla en niños, lo cual es fundamental si te dedicas profesionalmente al ámbito educativo.
¿Qué es la grafomotricidad?
La grafomotricidad en niños es una fase previa a la escritura. Hace referencia al ejercicio (perceptivo y motor) que realizamos con nuestro cuerpo al escribir o dibujar, es decir, al conjunto de movimientos manuales que son necesarios para poder escribir.
Estos movimientos se incluyen dentro del desarrollo motor fino, es decir, de la capacidad de movilizar de forma coordinada las manos y los dedos, por lo que este concepto se basa en la estimulación de las habilidades motoras finas, que son las relacionadas con los grupos musculares pequeños e implican un dominio total (o casi) de los movimientos.
Por tanto, la grafomotricidad es una habilidad que requiere un elevado nivel de precisión y de control, que debe adquirirse poco a poco con la práctica a lo largo de la vida, de ahí la estrecha relación entre grafomotricidad y psicomotricidad.
El objetivo en la infancia es la adquisición de destrezas para expresar conocimientos y pensamientos a través de representaciones gráficas (escritura y pintura), a la vez que se alcanza una mayor precisión y coordinación a la hora de mover el antebrazo, la muñeca, la mano o los dedos.
Igualmente, la grafomotricidad permite prevenir dificultades grafomotoras, como pueden ser una postura corporal incorrecta o una presión inadecuada del lápiz.
Motricidad fina y motricidad gruesa
Las habilidades motoras finas y gruesas son el resultado de la cooperación entre cerebro, sistema nervioso y músculos. Por tanto, podemos diferenciar entre motricidad fina y gruesa.
Las habilidades motoras finas se refieren a pequeños movimientos con manos, muñecas, dedos (de las manos y de los pies), pies, lengua y labios; mientras las habilidades motoras gruesas se refieren a movimientos en los que utilizamos grandes grupos musculares, como caminar o saltar.
Por lo general, estos dos tipos de habilidades motoras se desarrollan de forma simultánea, ya que muchas actividades requieren el uso conjunto de habilidades motoras finas y gruesas.
Desarrollo de la grafomotricidad en niños
Comienza con la realización de trazos libres y, a medida que los niños se familiarizan con la orientación espacial y con el uso de utensilios básicos, se van introduciendo pautas y trazos dirigidos.
Veamos cómo es el desarrollo de la escritura a través de las diferentes etapas de la grafomotricidad. Así es la evolución habitual en niños de 0 a 6 años:
1 año y medio
A esta edad el niño es capaz de coger lápices o ceras y realizar trazos, aunque sin orden ni sentido. Sus movimientos son impulsivos y descontrolados, pues mueve todo el brazo y no existe una coordinación brazo-mano.
2 años
Cuando el niño comienza a ejercitar la articulación del codo con movimientos de flexión y extensión del brazo, hace los primeros garabatos y círculos pero no observa lo que hace.
2 años y medio
Al desarrollar un mayor control en los movimientos de la muñeca y en el agarre del lápiz con los dedos, el niño hace trazos independientes y sigue la mano con la mirada mientras dibuja.
3 años
A esta edad, el niño observa lo que dibuja e intenta colocar el movimiento de la mano (coordinación ojo-mano), por lo que empieza a no salirse del papel y a combinar los colores. También pone nombre a lo que dibuja, aunque no tenga que ver con lo que realmente ha dibujado.
4 años
Ahora es cuando el niño se para a pensar qué va a dibujar antes de empezar. Es lo que se llama etapa preesquemática y, en ella, las figuras que dibuja van poco a poco adquiriendo detalles y volviéndose más realistas.
Entre los 4 y los 6 años
En esta etapa de la grafomotricidad, el niño distribuye el espacio al dibujar de una forma desorganizada pero el tamaño de las figuras se corresponde con la importancia que da a esas cosas, por lo que es un momento en el que existe una relación entre sus emociones y los colores que utiliza.
Ejercicios para trabajar la grafomotricidad
¿Cómo se trabaja la grafomotricidad? El desarrollo de la escritura se aprende durante la etapa preescolar del niño a través de ejercicios específicos.
Para favorecer el desarrollo de habilidades se realizan actividades sencillas y lúdicas. Aquí tienes algunos ejemplos de ejercicios de grafomotricidad:
- Para mejorar la destreza de las manos: dar palmas al ritmo de una canción, imitar con las manos movimientos de animales, pintar con las manos…
- Para el desarrollo de la destreza de los dedos: juntar y separar los dedos de la mano, dibujar en la arena con los dedos, manipular plastilina, teclear, etc.
- Para desarrollar la coordinación ojo-mano: abrochar y desabrochar botones, pasar las hojas de un cuento o encajar y desencajar objetos.
¿Cómo trabajar la motricidad fina? Para desarrollar los trazos, el niño puede utilizar diferentes instrumentos (bolígrafos, pinceles, lápices, rotuladores) sobre distintas superficies (suelo, papel, cuaderno…). Tendría que realizar trazos rectos y curvos con ejercicios como el repaso de líneas o el rellenado de figuras, por ejemplo.