UNIR Revista
La reflexión y la confrontación de ideas desde un pensamiento crítico y argumentado son las bases para la comprensión, así como el posterior estudio, de las principales corrientes filosóficas.

La Real Academia Española define la filosofía como el “conjunto de saberes que busca establecer, de manera racional, los principios más generales que organizan y orientan el conocimiento de la realidad, así como el sentido del obrar humano”. Te guste o no esta materia, quizá estés lidiando con ella ahora mismo y preguntándote ¿cómo estudiar Filosofía? Si te cuesta fijar algunos conceptos, desde UNIR te hacemos llegar técnicas infalibles y consejos que nunca está de más aplicar.
Tenemos soluciones válidas para todos los cursos donde se imparte la asignatura, incluso si has decidido estudiar Filosofía en la universidad. Al respecto, UNIR ofrece el Grado en Filosofía, Política y Economía online que, con un programa teórico-práctico, ofrece una visión exhaustiva de las principales corrientes filosóficas, así como de los fundamentos de otros dos ámbitos del conocimiento a los que se encuentran fuertemente vinculadas, la política y la economía.
Técnicas para estudiar Filosofía
La primera vez que un alumno se enfrenta a cómo estudiar Filosofía es en el último curso de la ESO o ya en 1º de Bachillerato. Sin duda, se trata de una asignatura que conlleva importantes desafíos, pues le obliga a profundizar en su capacidad de argumentar y contrastar ideas con sus compañeros.
Por ello, aunque es imposible fijar una única metodología que establezca cómo se estudia Filosofía, para lograr las competencias y habilidades asociadas a esta materia de forma satisfactoria, sí que es posible definir una serie de técnicas que, sin duda, ayudarán a alcanzar los objetivos marcados:
- Relación de ideas. Probablemente es la estrategia más importante a la hora de enfrentarse a esta materia. El motivo es que no es una asignatura que se pueda estudiar de memoria sin comprender que está en plena conexión con la política, la economía o la historia. Por ello, será de gran ayuda la relación de mapas conceptuales en los que se observen, de manera gráfica, los vínculos existentes entre las diferentes ramas del conocimiento.
- Lectura reflexiva. Uno de los mayores retos a los que se enfrentan los estudiantes de Filosofía es entender que esta es una asignatura que debe partir de una lectura reflexiva, pausada y sosegada. El motivo es que se necesita dar tiempo al cerebro para que sea capaz de asimilar los elementos configuradores de cada corriente de pensamiento desarrollada por los principales filósofos a lo largo del tiempo.
- Debates. Entre los desafíos a los que se enfrentan los profesores destaca cómo enseñar Filosofía de forma que resulte atractiva a los estudiantes. En este sentido, el debate es, con gran probabilidad, una de las técnicas más efectivas para captar su atención. Establecer grupos que defiendan una postura argumentada, confrontar corrientes filosóficas o plantear dilemas y su posible resolución son algunas formas diferentes de explicar los contenidos de esta materia.
- Establecer un razonamiento. Precisamente, el debate es el primer paso para ayudar a los estudiantes a conformar un pensamiento crítico, con el que sean capaces de discernir los pros y los contras de cada una de las corrientes filosóficas. Aprender a razonar, así como a construir una opinión argumentada, es un conocimiento fundamental que les acompañará a lo largo de toda su vida.
5 consejos para estudiar Filosofía
Optimizar el tiempo dedicado al aprendizaje de una materia es una de las grandes preocupaciones de los alumnos, tanto universitarios como de 2º de Bachillerato, que con la EBAU a la vuelta de la esquina necesitan aprovechar el tiempo de estudio al máximo.
En este sentido, al margen de la metodología que cada persona aplique a la asimilación de conceptos, hay cinco pautas que serán de gran ayuda en este proceso:
- Estudiar día a día, así será más fácil. Debido a que es un conocimiento que se fundamenta en la reflexión y la relación de ideas, requiere tiempo para la correcta comprensión de los conceptos. Un estudio diario y sistemático permitirá al alumno ir construyendo los pilares de esta rama del saber, pasando de lo general a lo particular hasta dominar cada una de las principales ramas de la filosofía.
- Hacer esquemas, resúmenes y mapas mentales propios. Cada persona tiene su sistema, su propia metodología que le ayuda a fijar y comprender las asignaturas a las que se enfrenta durante su etapa como estudiante. En este proceso, la realización de esquemas, resúmenes o mapas mentales siempre son una ayuda pero, para servir a su cometido, deben ser personalizados y adecuados a las necesidades de cada alumno.
- Estudiar el contexto histórico de los filósofos. A la hora de entender las diferentes escuelas filosóficas es fundamental comprender cuál era la situación política, histórica, artística y económica en la época de los grandes pensadores, y cómo pudo influir en el desarrollo de sus teorías. De esta forma, será mucho más sencillo entender la evolución en su forma de observar y explicar el mundo, así como de acercarse a la realidad con la que se relacionaban e interactuaban.
- Leer las lecturas de los filósofos. Los grandes pensadores siempre han dejado un reflejo de sus ideas y reflexiones en exhaustivos tratados en los que, al margen de exponer sus teorías, también ofrecían sus razones para entender y acercarse a la realidad de una forma concreta. Por ello, leer sus textos es la mejor manera de comprender los planteamientos que defienden y las causas por las que lo hacen.
- Practicar los comentarios de textos. De cara a preparar el apartado práctico de los exámenes, tanto en Bachillerato como ya en la EBAU, será de gran utilidad ir realizando periódicamente comentarios de texto. De esta forma, el estudiante irá interiorizando la estructura y los elementos que deberá abordar cuando se enfrente al análisis de un texto en sus pruebas finales.